‘Manchester frente al mar’: Cuando el pasado vuelve a ser un tormento

No queda duda de que la gran ganadora de este año en los premios Oscar que se llevarán a cabo el domingo 26 de febrero en el Teatro Dolby de Los Angeles será La La Land, con 14 nominaciones y con otros premios de casi igual prestigio e importancia a nivel mundial. Sin embargo, no debemos concentrarnos exclusivamente en la película de moda, aquella favorita por devolver a Hollywood la nostalgia del cine clásico musical, sino también en los dramas con los que compite y que son igual de buenos y dignos de apreciar, siendo el más destacado Manchester frente al Mar, el sobrio y hasta ahora más aclamado largometraje de Amazon Studios.

A continuación te contamos ciertos detalles de producción y por qué recibió, bien merecidamente 6 nominaciones a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guion Original, Mejor Actor, Mejor Actor Secundario y Mejor Actriz Secundaria en los premios de la Academia. Podríamos decir que en cuánto a profundidad en las historias de este año es quizá la única que podría dar una sorpresa de última hora.

7 razones para ver Manchester frente al mar

7. Idea original de Matt Damon

Los planes de realización de Manchester frente al mar empezaron en 2014, con Matt Damon contactando al cineasta Kenneth Lonergan, quien sería guionista mientras él se encargaría de  la dirección y el papel principal de una historia basada en un hombre cuyo pasado vuelve a formar parte de su presente.

A última hora y debido conflictos de tiempo, Damon dejó el proyecto. Lonergan no quiso dejar la idea inconclusa y escribió el guion, contratando a Casey Affleck para el protagónico en enero de 2015 y con Amazon Studios y el mismo Damon como productores. No sabemos si la película hubiese sido igual de exitosa con Matt a la cabeza, aunque quizá sí un poco más comercial. Affleck, entre risas, le agradece por su temprana renuncia, que le permitiría a él consagrarse como uno de los grandes actores del cine.

6. Quien olvida su pasado está condenado a repetirlo

Manchester frente al mar es la historia de Lee Chandler (Affleck), un hombre tímido, silencioso y amargado que trabaja como conserje y handyman en Boston. Vive sin motivación alguna, internamente tratando de olvidarse de una tragedia ocurrida años atrás, en la que su sentimiento de culpa es crucial.

No es una película ágil; es bastante larga, pero profunda en su mensaje. Y es que ciertamente la curación de aquellas heridas del espíritu parece ser algo imposible, más aún cuando de un momento a otro el personaje principal, quien no desea regresar a su pueblo natal Manchester, donde lo único positivo era la cercana relación con su hermano mayor Joseph y su sobrino adolescente Patrick, recibe la noticia de que “Joe” ha muerto repentinamente de un ataque cardíaco y se ve obligado a retornar como único familiar adulto sobreviviente, teniendo que lidiar con una serie de trámites funerarios.

5. La soledad como nunca antes

El guion es magnífico precisamente porque se concentra en las emociones; muestra crudamente la soledad, pero también cuán importante es tener alguien incluso así no lo deseemos. Muchas de las escenas más impactantes son incluso carentes de todo diálogo, pues es un filme que aborda con amplitud el perdón a nosotros mismos. Los silencios, el llanto y las miradas son fundamentales; las noches frías del pueblo ante el retorno de Lee son fundamentales para entender cuán frágiles e indefensos podemos ser los seres humanos ante situaciones como la pérdida de un hermano.

La fotografía es también espectacular, así como los escenarios del verdadero pueblo Manchester, un sitio de clima frío y bastante solitario que perfectamente se conecta con los traumas del protagonista y su comportamiento hierático.

4. El nuevo ícono del cine ‘indie’

Manchester frente al mar confirma que no es necesario un altísimo presupuesto para desarrollar una historia bien contada. Según la crítica especializada, la recordada Lost In Translation de Sofía Coppola ha sido oficialmente superada en este 2017 con el más reciente éxito de Amazon.

Kenneth Lonergan ha contemplado los avances de nuestro tiempo, pero preserva una ambientación rural y atrasada, en un pueblo que aparentemente no ha evolucionado y en el que será motivo de curiosidad el regreso de uno de sus “hijos pródigos”. La forma en que los protagonistas tratan de rehuir al dolor y buscar consuelo en otros sitios y personas es también bastante destacable, pues lo peor de sus personalidades sale a la luz en momentos muy puntuales, aquellos de claustrofobia emocional o crisis existencial.

3. La redención

Un hombre que al fin enfrenta desafíos, luego de huir permanentemente de estos resulta ser el dilema más sobresaliente de la película.

La sorpresa de la vida de Lee llegará cuando una vez habiendo sepultado a su único hermano, se entera de que éste lo ha dejado como heredero de sus bienes y tutor legal de su único hijo, Patrick. Aunque en su momento tuvieron una relación cercana, Patrick y Lee ahora se desenvuelven en un ambiente de tensión, especialmente ante la indiferencia de Lee, quien únicamente anhela regresar a Boston tan pronto como sea posible.

Con una segunda oportunidad que le ofrece la vida, Lee deberá discernir qué es lo mejor para la crianza de Patrick. Ese reto quizá sea su redención luego de una vida difícil. ¿Se atreverá a aceptarlo?

2. Lucas Hedges, la juventud

Con una bien merecida nominación al Oscar a Mejor Actor Secundario, el veinteañero Lucas Hedges se “roba” parte de la película con la interpretación extraordinaria de un adolescente con las “hormonas alborotadas”, quien entre deportes extremos, música y bellas mujeres, ahora debe enfrentar la súbita pérdida de su padre y las nuevas reglas e imposiciones de su tío, con quien difiere casi en todo.

Hedges es el personaje que nos hace olvidarnos por momentos de que estamos frente a dos horas y media de melancolía. El joven actor es la única representación de un tibio humor en toda la película, aquel que nos recuerda que reír ante la adversidad también es parte de la vida misma.

1. Casey Affleck, la experiencia

Con seguridad el Oscar es suyo. Después de una treintena de películas, casi todas como actor de reparto y un destacado protagónico en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, a sus 41 años Casey Affleck alcanzó el papel de su vida, el de un hombre al que la vida silenció luego de una tragedia desgarradora.

La naturaleza fría y antipática de su personaje, así como cada escena que comparte con Lucas Hedges son un deleite a la vista que no ha pasado desapercibida y que ya lo hizo merecedor del Golden Globe y el BAFTA a Mejor Actor.

¿Están listos para ver Manchester frente al mar en tu cine favorito?

Cineasta y músico frustrado. Hablo poco, pero escribo demasiado. Disfruto de las cosas simples, aunque parezco complicado.