Trinitaria en paz: ¿haz el bien sin mirar a quien?

Niños durmieron entre los escombros de sus casas derrumbadas por la autoridad, en días de aguacero en la isla Trinitaria, específicamente la cooperativa Mélida Toral, popular asentamiento del suburbio de Guayaquil, este viernes 27 de marzo.

La imagen descrita es dura y ha sido uno de los principales motivos para generar activismo en redes sociales y fuera de ellas.

En este caso la Comisión de Derechos Humanos de Guayaquil ha utilizado la plataforma de Twitter para difundir el caso y gestionar ayuda a los desalojados. Se ha usado el hashtag #TrinitariaEnPaz para que la gente se solidarice con los afectados que no tienen donde dormir.

Las autoridades responsables del desalojo hacen mención a que las personas del sector estaban advertidas, en base a la política de tolerancia cero a las invasiones (fuente de actividades delictivas y abusos contra ciudadanos que buscan un modo de obtener su derecho a la vivienda). Según Julio César Quiñónez, secretario técnico de Prevención de Asentamientos Humanos Irregulares, de las 40 construcciones retiradas, 33 familias se han acogido a los planes del vivienda del Gobierno. El periódico oficialista El Ciudadano recoge que la notificación del desalojo se realizó el 5 de marzo. A 150 construcciones asentadas después de diciembre del año 2010, dentro de la Reserva de Producción Faunística Manglares El Salado y/o en su área de influencia, se le indicó que se retiren de manera voluntaria en 48 horas, dándole una extensión de más de 20 días.

¿Por qué se da la polémica al ayudar a los desalojados?

Dada la coyuntura política ecuatoriana donde hay posturas pro gobierno y anti gobierno muy fuertes, la polémica surge cuando la ayuda a personas que perdieron su hogar pareciera implicar tomar partido por los opositores.

Más aún si el Municipio de Guayaquil, por orden de su alcalde Jaime Nebot, envía carpas para proteger a la gente afectada de las lluvias torrenciales. Tradicionalmente el Municipio porteño, liderado por socialcristianos desde 1992, ha sido acusado de hacer desalojos inhumanos, en pos de alcanzar un mejor ordenamiento territorial. Es así que uno de los argumentos de descargo de parte de afines al gobierno es que en esos días se habría realizado un desalojo de locales comerciales en la Entrada de la 8 (otro sector popular) en el norte de Guayaquil, del cual no se ha hablado tanto.

Dentro del mismo tuit, la CDHGYE contesta lo siguiente:

Otro argumento del Gobierno para el desalojo es que se está protegiendo el medio ambiente de Guayaquil, ya que dichas áreas ocupan lo que es el Proyecto Guayaquil Ecológico. Se hace mención a un delito ambiental y además que los activistas están solapando las invasiones. Se habla de doble moral y oportunismo: «¿Dónde están lo organismos de DDHH para defender a policías heridos? «, reclama el gobernador de Guayas, Rolando Panchana.

 

Además, de acuerdo al periódico oficialista El Ciudadano, Quiñonez señala que «el Municipio en vez de poner carpas, debió preocuparse por ese sector vulnerable mucho antes. “Si ponen carpas donde van a dar víveres es lógico que aparezcan cientos de personas de la noche a la mañana”.

 

Encontramos un documento de la ONU sobre principios básicos y directrices sobre los desalojos y el desplazamiento generados por el desarrollo, que consideramos interesante para que nuestros lectores indaguen sobre el tema y puedan discernir si aplica en este situación. Solo haga clic aquí.

Una cosa es leerlo y otro vivirlo. Para quienes están en la zona, quizá no interese de quién venga la ayuda. Para otros quizá sea más importante detectar si hay politización o no del tema.

¿Usted qué opina?

Fotos: Tomadas de la cuenta twitter @CDHGYE

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