Siempre es un mejor día si no hay violencia

Una de las frases más dichas por el mundo entero es «déjenme en paz». Es que habitar un espacio donde sentirse libres de sentir y sin algún tipo de acoso, es fundamental. Por eso, enseñar el derecho a vivir en paz es algo que es mejor inculcar desde niño.

Vale decir que la UNESCO señaló al 30 de enero (desde en 1993) como el Día Escolar de la No Violencia y la Paz; las celebraciones si embargo se remontan desde años atrás, pues un día como  hoy falleció Mahatma Gandhi (1869-1948), emblema de todo lo relacionado a la paz y principalmente de cambio. Aun si hay historiadores mencionan que incluso él tuvo un pasado violento, su mensaje trasciende cualquier realidad. 

El lema oficial de esta fecha es «Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra».

En base a esta fecha, el portal elmundo.es nos da algunos tips sobre cómo enfrentar las emociones sin usar la violencia en el hogar:

  • Participación y constancia en la vida de los hijos desde las primeras etapas: Constancia en el cariño y en la atención. 
  • Protección y apoyo a medida que aprenden a pensar por sí mismos. Si no existe la supervisión adecuada surgen problemas de conducta. Los niños dependen de sus padres, necesitan recibir protección y orientación sobre cómo responder de manera adecuada frente a otros que recurren a insultos o amenazas.
  • Los valores de respeto, nobleza, honestidad y orgullo de la familia son pilares defensivos importantes  para los niños cuando se enfrentan a las presiones negativas de otros. Cuando elogiamos las conductas de nuestros hijos de forma constructiva y sin recurrir a la violencia potenciamos sus fortalezas.
  • Reglas establecidas en conjunto: Cuando formulemos normas explicaremos a los niños qué esperamos y cuáles son las consecuencias de no seguir las reglas.
  • Actos violentos lejos del hogar: Procuraremos que nuestro hogar crezca alejado de la violencia y de la agresividad. Si el niño observa  agresividad en su casa no siempre se vuelve violento, pero tiene más probabilidades de resolver los conflictos a través de la violencia. Cuidado con las discusiones hostiles delante de los niños. 
  • Comentar con ellos las escenas de violencia o agresividad que aparecen en TV o videojuegos y las consecuencias que tendrían si sucedieran en la vida real, buscando otras alternativas para solucionar los conflictos.
  • Oposición a la violencia: Palabras firmes y calmadas frente a la actitud violenta. Enseñarles a responder de manera firme y tranquila cuando contemplen actos violentos entre personas, así serán valientes, manteniendo la calma cuando otros insultan, lanzan amenazas o incluso pegan.

Quizá así esa paloma de la imagen inicial, no se transforma en esta que dibuja magistralmente el caricaturista cubano Ares

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