Quién es Mary Austin, el gran amor de Freddie Mercury

Y musa inspiradora para crear la canción Love of my Life

Mary Austin. El nombre de esta mujer apareció en la película Bohemian Rhapsody y muchos se comenzaron a preguntar quién fue en la vida del gran Freddie Mercury. La respuesta: ¡el gran amor del líder de Queen!

Fue su primera novia y quien lo acompañó en su lecho de muerte. También es la única persona que sabe dónde están las cenizas del cantante, cumpliendo así con un pedido de él, para evitar la intromisión de sus millones de fans.

Sí, sí, Freddie era abiertamente gay, pero el amor es muy loco y no para de sorprendernos en sus diferentes manifestaciones. La misma Mary contó que un día él se le acercó y le dijo algo así como “creo que soy bisexual”, a lo que ella respondió “creo que eres gay”.

Poco tiempo después llegó la confesión, en el marco de una discusión. Hubo un abrazo y cada cual siguió por su lado en cuanto a preferencias sexuales, pero sus caminos siempre estuvieron ligados a pesar del paso del tempo.

Hoy te contaremos todos los detalles de esta maravillosa historia, en la que la protagonista es la primera novia y compañera de los últimos días de Freddie Mercury, quien además es la heredera –entre otras cosas- de la casa de Kensington.

 

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  • ¿Quién es Mary Austin?

Es hija de una familia humilde del sur de Londres. Su padre trabajaba en una tienda de empapelados y su madre era empleada doméstica.

Mary trabajaba en una tienda de moda en Londres cuando conoció a Freddie Mercury. Por aquel entonces él tenía 24 años y ella 19.

Freddie recién se había graduado en la carrera de Arte y Diseño Gráfico. Además daba sus primeros pasos para formar su banda, la que más tarde se convertiría en la legendaria Queen.

Aquel encuentro entre ambos fue mágico y muy fuerte. Tal es así, que a los pocos meses se fueron a vivir juntos en el lujoso barrio Kensington. En 1973 él le pidió matrimonio. Ella, emocionada y sorprendida, aceptó.

  • Freddie sale del closet

La boda nunca se concretó. La carrera musical de Freddie no paraba de crecer y cada vez estaba más tiempo fuera de casa. El fantasma de la traición comenzó a invadir los pensamientos de Mary. Fue así que en el marco de una discusión él le confesó que era bisexual. “Creo que soy bisexual”, le dijo, a lo que ella respondió “creo que eres gay”.

Desde ese momento la actividad sexual de la pareja desapareció, pero el amor y la amistad se mantuvieron intactos.

  • Cómo siguieron

El cantante quería que Austin estuviera siempre cerca. Para lograrlo le compró un departamento a poca distancia de su casa, desde donde se podían ver por la ventana. También le asignó un rol administrativo dentro de Queen.

Tiempo después ella se casó con otro hombre con el que tuvo dos hijos. Años después se separó y formó otra pareja, pero siempre estuvo fuertemente involucrada en la vida de Freddie. Tal era la confianza, que Mary fue a primera persona a quien el cantante le confesó que tenía SIDA.

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  • La herencia

Freddie Mercury le dejó la mitad de su fortuna a Mary Austin. La misma incluye la lujosa mansión de 28 habitaciones de Garden Lodge en Kensington, así como futuras ganancias por derecho de autor.

Esto es mucho más de lo que le dejó a Jim Hutton, su última pareja y con quien estuvo hasta su muerte, registrada el 24 de noviembre de 1991.

Por su parte Mary sigue viviendo en la residencia, convertida en un lugar de peregrinación para los admiradores de Mercury.

En diálogo con el diario británico The Sun, un vecino dijo que Mary sale muy poco de su casa: “En los últimos años la he visto dos veces. Viaja en su viejo Mercedes y no habla con nadie”.

  • Love of my Life (Freddie se inspiró en Mary para componerla)

  • Algunas frases de Mary Austin al referirse a Freddie Mercury:

– “Me llevó unos tres años enamorarme de Freddie”.

-“Puede verle florecer y era algo maravilloso de observar”.

-“Nunca traicioné a Freddie en vida, ni le traicionaré así que pasen muchos años después de su muerte”.

-En aquella época sentí un tremendo amor por él, le veía tan frágil. Me sentaba todos los días junto a él en la cama, estuviera despierto o dormido. A veces abría los ojos, me miraba y sonreía en cuanto me reconocía: “Ah, eres tú, vieja fiel”.

¿Te agradaría tener una historia de amor incondicional tan intensa?

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