¿Niños quisquillosos para comer? La ciencia dice que no es culpa de los padres

Cuando eres pequeño y comienzas a probar alimentos por primera vez, rápidamente desarrollas tus preferencias en cuanto a comida. ¿Por qué hay niños quisquillosos para comer? Muchas personas piensan que se debe a los métodos de crianza de sus padres. Si estos les enseñan a «comer  de todo» o son tolerantes con  sus exigencias gastronómicas. Sin embargo, los científicos que estudian este tipo de comportamientos dicen que no hay que culpar a los progenitores, que hay otra razón para esto.

Por qué los niños son quisquillosos para comer

Los científicos creen que las preferencias alimentarias de los bebés y niños pequeños son exigentes con lo que comen -en gran medida- debido a quienes son y a los genes que han heredado. Sí, su genética podría jugar un papel clave en sus deseos sobre lo que quieren comer o incluso probar en cuanto a nuevos alimentos.

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Los genes pueden ser clave en el hecho de que los niños sean quisquillosos para comer. Foto: Getty Images.

La buena noticia es que los padres sí pueden ayudarlos a cambiar este tipo de comportamiento. Al menos eso demostró la investigación llevada a cabo con 2.000 pares de gemelos en el Reino Unido.

Hay niños quisquillosos para comer que gustan de algún alimento un día y se niegan a comerlo al día siguiente. Por ejemplo, algunos pequeños solo comen carne con salsa, pero no pueden comerla sola o en sánduches. Los padres pueden sentirse responsables de estas conductas. Según Andrea Smith, una estudiante de doctorado en la University College de Londres, quien dirigió de manera conjunta la investigación, los padres a menudo se sienten juzgados o culpables porque sus hijos sean exigentes con su comida.

«Entender que estos rasgos son en gran parte innatos podría ayudar a desviar la culpa», dice Smith.

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Durante la investigación con los gemelos, Smith intentó averiguar qué influía en sus hacia los alimentos. Ella encontró que los genes eran tan influyentes como los factores ambientales y, en algunos casos, más importantes que lo que les ocurría en casa. Sin embargo, para el alivio de los padres preocupados, la investigadora reconoció que estos rasgos podían cambiarse.

¿Qué se necesita para cambiar los hábitos alimenticios de los niños? Los padres deben trabajar con sus hijos para que prueben nuevos alimentos. La mejor forma para lograr cambios en los niños que son particularmente difíciles es empezar lo antes posible, seguir intentando y nunca forzar a un niño a comer algo que no desea. Los científicos consideran que en promedio, un niño necesita que le ofrezcan un alimento nuevo al menos 15 veces antes de que él o ella lo quiera comer.

El equipo de la UCL, que publicó una investigación en la Journal of Child Psychology and Psychiatry, dice que las investigaciones futuras deberían tratar de identificar qué aspectos del hogar y la vida familiar influyen en la irritabilidad de los niños con sus alimentos.

Consejos para hacer frente a los comedores quisquillosos jóvenes

  • Traten de comer sus comidas todos juntos en familia.
  • Den al niño pequeñas porciones y alienten al niño a comer aunque sean solo pequeñas porciones.
  • Si el niño rechaza la comida, no lo obligues a comer. Simplemente retira la comida sin hacer comentarios y tratar de mantener la calma.
  • Puede que el niño sea un comedor lento, así que sé paciente.
  • No le des demasiados bocadillos entre comidas.
  • Prueba cambiar la forma en la que un alimento entra en juego, por ejemplo, dale zanahorias cocidas en lugar de zanahorias crudas ralladas.

¿Conoces niños quisquillosos para comer?

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Portada: eldiariodelasalud.com


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