¿Y ustedes periodistas, se hubiesen tomado esta foto en horas de trabajo?

Hoy en el portal Clases de Periodismo, publicaron otro tema para repensarse como profesión, y en esta nota tomaremos en parte la estructura de su nota por tal motivo. El título es: Perú: ¿Tenían los periodistas que posar con el exministro? De los periodistas y comunicadores sociales en general hablamos. En la política, y muy especialmente en Latinoamérica, no faltan -quizá sobren- personajes que ante las polémicas sacan a relucir cualquier dote de carisma para revertir lo que se les venga mediáticamente. Y el tema es que hay periodistas siguiéndoles el juego… ¿novedad?

El personaje de hoy es el saliente ministro del Interior de Perú, Daniel Urresti, quien hacía un recuento de su gestión, en la que asegura haber bajado la criminalidad de dicho país.

Como todo político que se precie, tiene su cuenta de twitter @DanielUrresti1 donde publicó una foto muy interesante: él posando con los periodistas que cubrieron la rueda de prensa, todos muy alegres.

Usted dirá: ¿Que no tiene derecho un ser humano en formar afinidad con la gente que lo rodea a diario? ¿Que no se trata de eso la vida acaso?

Y sí, para el ex ministro la foto es todo un espaldarazo… no obstante, ¿para los periodistas, alegres por posar, que les toca?

Pose. Les toca ser periodistas de pose. Comunicadores que ofrecen esta postura luego de registrar una rueda de prensa: Daniel Urresti es chévere.

Quizá no lo hicieron adrede, a lo mejor toman el ejercicio de la profesión con mucha felicidad, lo cual nadie les puede reprochar… pero probablemente también actuaron sin pensar si convenía exponerse así. Y entonces viene la suspicacia que puede herir suceptibilidades: Será que de esa forma comunican en su trabajo: ¿sin mayor reflexión previa de lo que muestran a la gente? Pertenecerán acaso de esa legión de tuiteros que hacen RT sin leer la noticia que comparten. Son preguntas pertinentes, sin ánimos de condenar, sino de transparentar, porque siempre hay que recordar que la profesión del periodista tiene su mayor valía cuando se convierten en un cedazo que muchas veces permite sacar el oro (la información) de la tierra.

Si les cae bien el ministro, simplemente no era el momento.

Quizá también así lo interpretan quienes han comentado la mencionada foto en redes:

Como antecedente:

El ex ministro ha sido procesado por supuesta implicación en el asesinato del periodista Hugo Bustíos, en 1988, en Ayacucho, por parte de militares.

 

 

En su momento, el ex ministro peruano mencionó ser «una víctima en esto, por ser honrado y pobre, porque si yo hubiese tenido dinero suficiente para contratarme un abogado esto no hubiese pasado un poco más allá” (cita tomada del diario El Comercio de Perú).

Si desea saber más sobre ese caso, puede leer este informe de 1997 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y luego por supuesto, hacer seguimiento en distintos documentos en red o ir más allá incluso.

 

La última pregunta, ya dijimos, es válida para toda América Latina: ¿Le recuerda esta situación a algún caso local?

 

Escribo, canto, callo, cavilo, camino, amo, yazgo, proveo, escucho, vino, amigo y-no faltaba más-gato. Ah, y en Makía redacto :).