¡Me robó la vida! Casos de robo de identidad y cómo no ser otra víctima

¿Qué harías si usurpan tu vida? Es que existen muchísimos tipos de robos y asaltos, sin embargo, entre tantos actos delictivos, uno de los más perturbadores es el robo de identidad.

Son muchas las implicaciones que cobran vida en este escenario: desde la posible pérdida de bienes personales, como la posibilidad de acusación de crímenes de mayor envergadura que pueden llegar a privarte de libertad.

Imagina por un momento todos los alcances que podría tener una persona al actuar por ti.

Ese fue el caso de Helen Anderson

Una enfermera llamada Helen Anderson, jubilada desde varios años atrás, fue víctima de robo de identidad, por Alice Lipski, una ladrona de identidades muy hábil que logró hacer de la vida de Helen, un completo desastre.

Una de las razones principales fue el poco uso del internet de su víctima y su confianza al dejar el correo sin candado fuera de su hogar. Esta brecha en la seguridad de la información, aprovechable por Alice, le permitió comprarse ropa a nombre y cortesía de Helen en una tienda “Macy’s” en Seattle, Washington DC.

 

Alice también se volcó en acciones de vulneraciones de sistemas, pensó que solo las aseguradoras, los emisores de tarjetas y los bancos pagaban las pérdidas de sus acciones al vulnerar sistemas, no obstante, el error humano siempre está presente en todas las acciones que se realicen tanto beneficiosas como dañinas, y Alice fue capturada gracias a que encontraron su bolso en una silla donde dentro, se encontraban 10 licencias de conducir con nueve nombres distintos pero todas con su fotografía y una laptop con información suficiente para apresarla.

¿Cómo puedo evitar los robos de identidad?

Lo principal es mantener orden en todo lo referente a gastos. Tener un excelente control en sus cuentas por pagar y los pagos mensuales; de contar con esto, puedes detectar rápidamente algún gasto no realizado y que haya sido efectuado sin su consentimiento, de hecho, precisamente fue esto lo que ayudó a Helen a darse cuenta de la situación.

A pesar que Alice y los ladrones afines son expertos buscando información, a veces se valen de hackers, pues siempre será una buena idea manejar las informaciones domiciliadas por otros medios, ya sea dirigirlos a otra dirección postal, pedir su envío a diferentes cuentas electrónicas o incluso preferir buscarlos usted mismo en la agencia emisora.

Otro consejo importante es importante es evitar dejar identificaciones dentro de carro porque pueden ser utilizadas para llenar los espacios en blanco de la información. Tampoco deje sus pertenencias en cualquier lugar.

Algo en lo cual mucha gente cae es cuando proporciona información comercial o personal en encuestas telefónicas o llamadas de entidades comerciales o financieras. Si tu llamas a entidades bancarias tiene sentido, pero cuando son llamadas no solicitadas, lo mejor es no contestar o fijar la conversación para otro momento y buscar una forma de verificar que quien te consulta de verdad trabaja en una empresa de la que te interesa sus servicios. No te dejes llevar porque tu interlocutor ya tenga información de ti. Telefónicamente es difícil saber si la base de datos donde constas fue conseguida legalmente.

Si ya caducaron tus tarjetas y otros documentos, destrúyelos. Aun sin carecen de validez, sirven para rastrear información sobre ti. Además ten contraseñas diferentes en tus cuentas online.

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