¿Una cultura para evitar multas mejora convivencia?

Hay comunidades que están logrando darle un giro social y sustentable a la cultura de multas o impuestos

Un problema común a las ciudades del mundo es cómo hacer para resolver sus problemas (recolección de basura, ordenamiento vial, exceso de infracciones, falta de áreas verdes, etc.) y financiarlas. Por lo general eso se hace a través de impuestos, cobro de multas y distintas tasas, además de la gestión financiera para lograr créditos. Pero por lo general estas tasas no suelen ser bien vistas. Sin embargo hay ciudades que le están dando un giro al tema, en pos de formar una cultura para evitar multas o que en todo caso que pagar las distintas multas o impuestos sean recibidos como algo justo por parte de la población.

 

Suiza y la recolección de basura

Tenemos iniciativas tanto de países, funcionarios o ciudades que ya lo han logrado con éxito y otras que están en ese proceso, obteniendo resultados interesantes. Por ejemplo en Suiza, tirar la basura cuesta entre 2 a 3 francos por cada 5 kilos. Pero la opción gratuita es reciclar. En general la cultura de multas o de incentivos económicos funciona bien en dicho país que suele ser uno de los más agradables para vivir. Eso sí, al reciclar hay que ser muy minucioso, por ejemplo, de una bolsita de té, se saca el contenido y eso va a orgánico, el cartón va a un papeles y el hilo a otra recipiente. Si tiene grapa, ese también deberá reciclarse en otro espacio.

En Suiza, una policía de la basura se encargará de que todo marche bien. ¡Sino multas!

Singapur, ciudad limpia

Actualmente visitar Singapur suele ser sorprendente por lo limpia que es. Ese ha sido un proceso de años. Ahora es una ciudad que genera tanto dinero que tiene como pagar a un numeroso personal de limpieza. Pero en los sesenta, con el lema de Mantengamos a Singapur Limpia, se propuso que la gente se concientice sobre la necesidad de ser una ciudad limpia y empezó ese proceso con educación vial y una sistema de multas fuerte.  Tanto funcionó que de los 7.200 empleados de limpieza que había en 1968, se redujo a casi 2.100 a principios de los 90, pues no era necesaria. No obstante, Singapur siguió creciendo convirtiéndose en un enclave económico muy potente, que atrajo muchas personas, así que ahora maneja contratistas independientes para el tema de la recolección.

Multas por ser un buen ciudadano

Esto ocurre en Canadá, donde sus ciudadanos tienen fama de ver la vida de formas bastante diversas. Por eso es posible que la policía se le acerque si lo ve haciendo una buena acción y le ponga una multa positiva. No se preocupe es como recibir una felicitación oficial, no tendrá que pagar nada.

Pero en el mismo Canadá, la ciudad de Calgary sí empezó una cultura de multas en pos de convertirse una de las ciudades más limpias del mundo, y lo han logrado de hecho. Decidieron que no hay que tolerar las llamadas pequeñas infracciones, pues el cúmulo de ellas al final hace una gran diferencia y perjuicio. Así por ejemplo, se cobran 1.000 dólares por dejar caer colillas de cigarrillos o lanzar basura por la ventana del automóvil. ¿Y cuánto usted cree que es la multa por tirar un chicle? 100 dólares. Lo mismo por dejar sucio un baño público.

Campaña para dejar de conducir mal en Guayaquil 

Las ciudades latinoamericanas se caracterizan por ser algo más desordenadas. Y quizá como en su tiempo Singapur y otras urbes, la Agencia de Tránsito Municipal pensó que es hora de frenar a raya el bloqueo de intercepciones, la invasión del paso de cebra y uso indebido de carriles exclusivos para transportación pública, entre otros males callejeros. Para eso está imponiendo multas más altas (por ejemplo, $386 por bloqueo de intersecciones), de ahí que señalan que desde que se realiza la socialización de los nuevos equipos para detectar y sancionar bloqueos de intersecciones, las infracciones han disminuido de las más de mil que había en abril, a solo 2.6 por día en julio del mismo año. Suena auspicioso, así que apuntan a mantener esas buenas cifras. Igualmente la reducción de infracciones por exceso de velocidad, había un promedio de 13,762 entre enero y junio del 2017, mientras que entre enero y junio del 2018 se redujo a un 49%, es decir 6,963.

¿Te parece que la cultura de multas es el primer gran paso para lograr una mejor convivencia?

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